Mostrando entradas con la etiqueta Épica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Épica. Mostrar todas las entradas

Luccreth moccu Chíara

Este temprano poeta, cuyo nombre se escribe en ocasiones Luccrad (o Luccraid) y a veces Lucrith, nació en la región sudoeste de la isla de Irlanda. Formó parte, por afiliación o familia, de los Ciarrage (esto es lo que indica la arcaica forma moccu que aparece en su nombre), cuyo héroe epónimo, Ciar, fue hijo de Fergus mac Róich (enemigo de Conchobar en algunas historias del Ciclo de Ulster).

Poco más sabemos de su vida, a parte de que podemos situar la producción de su obra en torno al año 665.

En cuanto a su obra, se le ha considerado un experimentador de nuevas métricas, al fusionar el verso aliterativo y silábico con formas acentuales y rítmicas. Se le atribuyen tres poemas, todos de tema genealógico.

· Ba mol Mídend midlaig («Fue la declaración profética de Midend, el necio»), cuenta la migración desde Ulster hasta las tierras de Munster por parte de los ancestros de los Corcu Óchae, que trazaban su ascendencia hasta Dubthach Dóeltenga (aliado de Fergus y también héroe del Ciclo de Ulster).

· Cú-cen-máthair («Sabueso sin madre») se centra en la genealogía de este rey de Munster, desde el mismísimo Adán. Este poema es el que nos permite fechar la producción de Luccreth, pues Cathal Cú-cen-máthair reinó entre los años 661 y 665. El poema incluye un listado de los 72 grupos que se dispersaron desde la llanura de Shinar (el nombre de Mesopotamia en la Biblia hebrea) después del desastre de la torre de Babel. Pero los nombres de estas gentes, que se acoplan al verso irlandés, no derivan del Génesis, sino del listado de lugares que, incluidas antiguas provincias romanas, son mencionados en los libros IX y XIV de las Etimologías de Isidoro de Sevilla.

· Connailla Mebd míchuru («Mebd organiza contratos malignos»), un poema de 73 líneas que contiene una de las referencias más tempranas a sucesos y personajes del Ciclo de Ulster. El poeta se refiere al material que presenta como sen-eolas («viejo conocimiento»), en el sentido de que eran tradiciones legadas por las generaciones anteriores.

El contenido de este último poema ocupa el exilio de Fergus mac Róich, héroe de Ulaid (nombre antiguo de Ulster), ordenado por el rey Conchobar, su marcha con la reina Mebd y su marido, Ailill mac Máta, y su implicación en la guerra en torno al castillo Ulaid. En esta versión, al contrario que en otros escritos del Ciclo, como El robo de ganado de Cooley, el exilio no se produce en Connacht, sino en Tara. Además no aparece el personaje de Cú Chulainn, cuyo papel en la defensa del castillo es realizado por Fiacc, hijo de Fergus. El poema se extiende un poco más, y cuenta cómo los descendientes de Cethern, héroe de Ulaid, se establecen en las tierras centrales y, en tiempos del rey Óengus se desplazan a la región de Munster, al sudoeste de la isla.

Literatura germánica temprana

El primer período de la literatura medieval en lengua germánica se extiende desde la dinastía carolingia germana hasta mediados o finales del siglo XI. Las obras de este período, con alguna excepción, están escritas en alto alemán antiguo.

La literatura en esta lengua fue producida por los escribas de diversos monasterios (en particular la abadía de San Galo, en la actual Suiza; el monasterio de Reichenau, en el Lago de Constanza; y la abadía de Fulda, en el centro de la actual Alemania). Este interés por preservar la poesía épica en alto alemán antiguo por parte de los eruditos del renacimiento carolingio proviene en primer lugar del propio Carlomagno, quien ordenó que los lais épicos fueran registrados para la posteridad. Pero el celo religioso y la negligencia de las siguientes generaciones nos han dejado con una escasa muestra de esa literatura. Ya Ludovico Pío, hijo y sucesor de Carlomagno mandó destruir la colección paterna por su contenido pagano.

Ese origen en scriptoria eclesiásticos y este filtro de las generaciones posteriores explican por qué la mayor parte de estas obras son de naturaleza eclesiástica, y por qué el vocabulario utilizado muestra una clara influencia del latín eclesiástico. De hecho, muchas son traducciones de originales en latín, y alguna se ha conservado sólo porque fueron escritas en los espacios en blanco de códices religiosos.

Generalmente se toma al diccionario Abrogans como el texto más antiguo conservado. Se trata de un glosario latín - alto alemán antiguo, datado hacia 765-775, aunque los tres manuscritos que se conservan son algo posteriores (el más antiguo de 810). En origen era un glosario latino que explicaba expresiones poco comunes que aparecen en el latín bíblico, y posteriormente a una de sus copias se le añadieron sus equivalentes en alto alemán. Así fater > faterlih, pero pater > abba. Contiene unas 3760 palabras en alto alemán antiguo, 700 de las cuales no aparecen en ningún otro texto. El nombre de la obra procede de la primera palabra que aparece en el texto abrogans > dheomodi (alemán actual demütig : modesto, humilde).

La Oración de Wessobrunn y el Cantar de Hildebrand son los textos más antiguos que no dependen de originales latinos. Ambos se conservan en manuscritos del siglo IX, pero provienen de copias anteriores.

La Oración de Wessobrunn contiene una alabanza sobre la Creación, en nueve versos aliterados y un pequeño texto en prosa que, unido a lo anterior, constituye un pequeño rezo sobre la sabiduría y la fuerza para evitar el pecado. Esta estructura podría ser una reminiscencia de los hechizos germánicos, pues se repite en los Encantamientos de Merseburg. La obra toma su nombre de la abadía de Wessobrunn, en Baviera, lugar en el que su único manuscrito conservado residíó durante siglos (aunque no fue escrito en esta zona). El manuscrito, que contiene otros setenta textos cortos en latín, fue finalizado en el año 814 (se nombra la muerte de Carlomagno en la última página), aunque el texto es algo anterior, de la década de 790, y tal vez proceda de un modelo anglosajón anterior, adaptado a las misiones cristianas de la región.

Por su parte, el Cantar de Hildebrand es un breve texto heroico en verso aliterado. Se encuentra en dos hojas de pergamino, la primera y la última de un códice teológico, que se escribieron, por dos escribas distintos, en la década de 830. Se conservan 68 versos, y aunque el texto termina en mitad de una línea, se cree que no se han perdido más que una docena de versos. Se acepta que el contenido procede de una fuente oral, pero ciertos detalles parecen indicar que el copista no conocía de primera mano los procedimientos de la forma poética, así que el texto conservado, en el que aparecen extraños rasgos de sajón antiguo, debió ser copiado de alguna fuente intermedia. En cuanto al contenido, su trasfondo está escogido de material legendario sobre Teodorico, pero no hay evidencia histórica de los personajes. El texto cuenta el trágico encuentro en el campo de batalla entre padre e hijo. En las líneas iniciales, dos guerreros, probablemente los campeones de sus respectivos bandos, se preparan para luchar. Hildebrand, siendo el mayor, le pregunta a su rival su identidad y su parentela. El otro dice ser Hadubrand, y aunque no conoció a su padre, los ancianos le han dicho que fue Hildebrand, quien murió en el este al servicio de Dietrich (Teodorico), donde éste había huido para escapar de la ira de Otacher (Odoacro). Hildebrand le responde que no debe luchar contra un pariente tan cercano, y le ofrece unos brazaletes de oro, regalo del Señor de los Hunos. Hadubrand rechaza la oferta, acusando a Hildebrand de intentar engañarlo y tal vez de ser un cobarde. Hildebrand acepta su destino: el honor no le deja más opción que luchar contra su hijo. El poema concluye con el inicio de la lucha, cuando los escudos de ambos se quiebran. Otras fuentes del mismo relato, algo posteriores (una balada feroesa y un par de cantares nórdicos), ofrecen un par de posibles finales: o bien Hildebrand mató a su hijo (lo que sucede en las fuentes más antiguas), o bien hay una reconciliación después de que Hadubrand sea vencido (una concesión al espíritu cortés).

En un sajón antiguo algo artificioso se escribió el poema épico en verso aliterado Helliand (que significa salvador), una paráfrasis bíblica sobre la vida de Jesucristo. Sus seis millares de versos se conservan en dos versiones manuscritas y cuatro versiones fragmentarias, que pueden fecharse a comienzos del siglo IX. Su contenido sintético entre el sentimiento cristiano y la sociedad guerrera permite suponer que fue escrito para ayudar en la conversión de los sajones. Su texto no se basa directamente en el Nuevo Testamento, si no en el Diatessaron (el intento de fusionar los Evangelios atribuido a Taciano).

Del mismo período, y también en sajón antiguo, encontramos un Génesis, fuente del poema con el mismo título que, en anglosajón, se encuentra en el manuscrito Junius. El estilo es tan parecido al de Helliand que sus versiones iniciales podrían ser obra del mismo autor. Los tres fragmentos del Génesis aparecen en un manuscrito datado a mediados del siglo IX. El primero es una intervención de Adán después de la Caída; el segundo trata sobre Abraham y Sodoma; y el tercero sobre Caín y Abel. Aunque el texto conserva la aliteración y las expresiones formulaicas, la extensión de sus oraciones y el uso más extendido de partículas analíticas (en lugar de terminaciones de casos) son muestra de que pertenecen a una tradición escrita de mayor duración.

Otfrid de Wissenbourg es el primer poeta en lengua alemana cuyo nombre se ha conservado. Nacido hacia el 800, fue monje en la abadía de Wissenbourg. Escribió diversas obras en latín, incluyendo glosarios y comentarios bíblicos. En alto alemán antiguo escribió el Libro de los Evangelios, un conjunto de 7104 pareados que constituye la primera muestra de poesía con rima (en lugar de aliteración). Se trata de una armonía evangélica (una fusión de los cuatro Evangelios en un único texto sin contradicciones), conservada en cuatro manuscritos de la época (uno de ellos de forma fragmentaria). El texto fue completado entre 863 y 871. Es interesante que el propio autor escribiera un prefacio explicando sus motivos para escribir la obra en lengua vernácula, y que junto a las dedicatorias incluyera una carta que detallaba los problemas que había encontrado al escribir en alemán, tanto en ortografía como en gramática.

Datado también hacia 870 nos encontramos el bávaro Muspilli, otro ejemplo de cristianismo germánico primitivo. Un largo fragmento sobrevivió en los márgenes y páginas en blanco de un códice, pero el inicio y el final del poema no han llegado a nuestros días. El texto trata sobre el destino de las almas tras la muerte: los ejércitos del cielo y del infierno batallan por el alma de cada difunto, y el bando vencedor se lleva su trofeo. A continuación la obra se centra en otra batalla: la de Elías contra el Anticristo, que precederá al Día del Juicio. El Anticristo es vencido, pero la sangre que mana de las heridas de Elías caerá al mundo, quemándolo todo y trayendo el muspilli (una especie de cataclismo por fuego). El resto del poema se centra en la Resurrección y el Día del Juicio. Se ha teorizado sobre las conexiones entre el contenido y lo que sabemos sobre el Ragnarök : el Anticristo y Elías serían Surt y Thor, y muspelli palabra desconocida en otras obras veterogermanas, vendría de Muspelheim, el reino de fuego.

El breve Cantar de Ludovico celebra la victoria del ejército franco, liderado por Luis III, sobre los vikingos daneses en la batalla de Saucourt (881). Como quiera que habla del rey Luis en presente, y éste murió al año siguiente de la batalla, la fechación es trivial. El poema contiene 59 pareados en alto alemán antiguo, y se conserva en un manuscrito de la época. Aunque pertenece a un género germánico (la alabanza al guerrero), el poema sigue la ética cristiana, pues todo se cumple siguiendo la voluntad de Dios: los daneses han sido atraídos a las tierras francas para recordar los pecados de sus habitantes, mas el rey Luis también ha sido inspirado, y decide armar a sus tropas.

El incompleto Cantar de San Jorge cuenta con 57 versos, también en alto alemán antiguo. Su origen se sitúa en la abadía de San Jorge, fundada en 888 en la isla Reichenau (Lago de Constanza). El texto, compuesto en el siglo IX, fue transcrito hacia el año 1000, en el mismo manuscrito donde se encuentra una de las copias del Libro de los Evangelios.

Los Encantamientos de Merseburg son el único testimonio de la literatura germánica precristiana. Se trata de dos hechizos mágicos escritos en alto alemán antiguo, que fueron hallados en un libro litúrgico de Fulda, fechado en el siglo IX o X (aunque el texto de los Encantamientos podría ser incluso del siglo VIII). Su nombre procede del cabildo catedralicio de Merseburg, en cuya biblioteca fueron guardados. Cada ensalmo posee dos partes: un preámbulo con un suceso mitológico, y el hechizo en sí mismo, con la forma de una analogía mágica (algo así como: tal y como fue, puede volver a ser). Los versos muestran aliteración, pero también la rima propia de la poesía cristiana del siglo IX. La primera, más breve, es una bendición de liberación. Cuenta cómo unos espíritus femeninos liberaron a unos guerreros cautivos, y se desea que vuelva a suceder. La segunda muestra cómo Wodan sanó el pie torcido del caballo de Balder.

Beowulf

Para esta obra seguimos la traducción de Luis y Jesús Lerate, publicada por Seix Barral en el libro Beowulf y otros poemas antiguos germánicos (ss. VII-VIII). El problema con su versión es que, a pesar de mantener la numeración de los versos, para una mayor claridad expositiva intercambia en ocasiones el orden de los hemistiquios o de los propios versos, y además adapta los nombres a la fonología castellana de una forma que, personalmente, no nos agrada (así Hrothgar pasaría a Rodgar). Para completar las notas usamos el texto de Armando Roa Vial, Beowulf y otras lecturas anglosajonas; El cantar del hierro, publicado por RiL editores. En esta versión se opta por dar una traducción en prosa, pero no dejamos de estar leyendo la prosa de su traductor; muchos fragmentos parecen esquilmados de versos, y en ocasiones, incluso, el sentido del texto se ve modificado. En ambos casos hay ediciones más modernas de otras editoriales, pero no contamos con una traducción más solvente en nuestro idioma.

Beowulf es el famoso poema épico escrito en la antigua lengua anglosajona, la gesta más antigua de la temprana Edad Media, y el texto más extenso en esta lengua. Uno de los puntos de importancia es que sus 3182 versos constituyen buena parte de lo conocido sobre el inglés antiguo de estas épocas oscuras (al menos la décima parte del corpus conservado). Al respecto del verso y de los recursos estilísticos, repito aquí lo que ya comentamos sobre la literatura anglosajona temprana:

Es importante notar que, a diferencia de la poesía moderna, los poemas germánicos de la época no basaban su construcción en la rima o en el número de sílabas (como la poesía moderna), ni en la cantidad silábica (como el hexámetro clásico), sino en la aliteración: el verso germánico utiliza cuatro sílabas tónicas (dos en cada hemistiquio) con la característica de que el primer sonido de la tercera debe aliterar con el de la primera o la segunda (y preferiblemente con las dos). Como ejemplo, pongamos los versos 4-5 del Beowulf. Sirva también este escaso texto para comprobar la gran diferencia entre esta lengua y la de Chaucer; no digamos ya entre éstas y la de Shakespeare.
Oft Scyld Scefing sceathena threatum,
monegum maegthum, meodosetla ofteah, 
{Oft Scyld the Scefing from squadroned foes,
from many a tribe, the mead-bench tore,} 
(A menudo Skild, el Skefida, a las escuadras enemigas,
de muchas tribus, los reductos tomaba,)
El poema también utiliza otros elementos típicos de la épica, como el epíteto, y otros propios de la poesía anglosajona, como los kenningar. Éste es un recurso metafórico que podríamos describir como un epíteto perifrástico que aparece sin su referente: si leemos «el mar, cuenco de olas» estamos ante un epíteto, pero en «baile de espadas» (para hacer referencia a la guerra) nos encontramos con un kenning.

El poema Beowulf se conserva junto a otras obras diversas en un códice manuscrito fechado en torno al año 1000, y llamado Manuscrito Cotton o Códice Nowell (pues aparece el nombre de este propietario del siglo XVI). En cuanto a la composición, los estudiosos señalan diversos puntos entre los siglos VIII y XI, y la región de Anglia Oriental, en el oeste de Inglaterra. Sin embargo, lo relatado en el poema sucede en algún punto entre los siglos V y VI (es decir, durante la Era de Vendel), en las regiones de Escania (sur de la actual Suecia) y Selandia (la isla más grande de la actual Dinamarca, cerca de Suecia). Verbigracia, el rey Hrothgar al que ayuda Beowulf pertenece a la dinastía Skjöldung (Skylding en el poema), y su capital, Heorot (el Salón del Ciervo, o del Alce), habría dejado las ruinas que yacen en Gammel Lejre. Se ha de tener en cuenta, por tanto, que la obra se encuentra en parte definida por el contexto de las migraciones germánicas desde Dinamarca: cuenta sucesos acaecidos mucho tiempo antes de su composición final, en los lugares de procedencia de estos pueblos, pero, por si fuera poco, está escrita durante su largo proceso de cristianización. Durante mucho tiempo, se valoró el contenido histórico de la obra, relegando su importancia artística. Fue a partir de una conferencia del profesor Tolkien cuando comenzó a resaltarse el valor fantástico de los monstruos que aparecen y su relación con la mitología, así como la importancia del poema para el conocimiento de la poesía anglosajona de la época.

Otro problema es el del autor. Aquí entran diversos puntos de vista sobre la oralidad previa de las obras tempranas. Sucede con las obras de Homero o con el poema de Mio Cid: algunos estudiosos defienden una creación individual, producto de un autor; otros creen que éste únicamente transcribiría leyendas o cantares cuyo origen se remonta a la noche de los tiempos; y, por supuesto, encontramos una postura conciliadora, en la que el compilador no deja de ser también autor. Por tanto, y aunque algunos estudiosos sostienen que la composición del poema y su transcripción irían de la mano, lo más probable es que la fijación del texto se produjera a partir de leyendas sobre el personaje legadas por la tradición, o bien por un poema de carácter oral con el mismo tema. El transcriptor (y por supuesto, editor de la obra) añadiría las partes más influenciadas por la mitología cristiana (relación entre Grendel y Caín a través de los nephilim, referencias al diluvio, valoración del sacrificio para el bien de la comunidad). Su nivel de implicación en la composición de la obra varía en función del texto que llegó hasta él, pero en cualquier caso poco más puede decirse si contamos el escaso material del que se dispone. Sabemos, gracias al cambio de caligrafía, que un escriba copió el poema hasta el verso 1939, y otro diferente lo hizo con el resto. Ambos realizaron revisiones y correcciones al texto, el primero mientras trabajaba, el segundo a lo largo de muchos años.

En cualquier caso, es indudable que entre las fuentes del relato se encuentran el mundo germánico (contexto histórico y geográfico, moral guerrera, presencia del dragón y los ogros), y la visión cristiana (adaptación mítica, concepto de la salvación).

El relato puede estructurarse en dos partes atendiendo a la edad del protagonista: al comienzo del poema es un joven repleto de ardor guerrero, mientras que en la última parte han pasado cincuenta años desde aquellos días. Sin embargo, temáticamente puede separarse según los enemigos a los que se enfrenta el héroe: Grendel, la madre de éste, y el dragón. Algún estudioso también ha propuesto estructurar el poema en torno a los cuatro funerales que aparecen. El propio poema está escrito en cuatro cantos: "Grendel", "La madre de Grendel", "El regreso" y "El dragón". Sobre la trama principal se enhebran otros episodios subordinados, que refuerzan el contexto histórico y logran añadir profundidad a diversos personajes.

Éste es el resumen completo del poema Beowulf, indicando la numeración de sus versos:

I. Grendel
  • 1-52. Introducción: Skild, que de niño llegó a la deriva a las costas de Scania, se convierte en el fundador de la dinastía skildinga. Tras un largo gobierno, durante el que conquistó una amplia región y atemorizó a sus enemigos, le llega la muerte. Es entregado al mar, en un barco repleto de regalos y armas.
  • 53-125. Skild es sucedido por su hijo, y éste por su nieto. Uno de los hijos de éste, Hrothgar, decide construir un gran salón para sus guerreros, llamándolo Heorot. Pero Grendel, una criatura oscura y sedienta de sangre, descendiente del linaje de Caín, se retuerce al oír el júbilo del arpa y de las canciones del salón. El monstruo acude al lugar acabada la fiesta, mientras los hombres duermen, y arrebata de sus lechos a treinta vasallos, llevándoselos como botín a su guarida.
  • 126-193. Impotentes para librarse de Grendel, Hrothgar y los suyos sufren su acoso durante doce años. Durante el día se ocultaba en la niebla, y por la noche acudía al Heorot, que deja de usarse durante las horas de oscuridad.
  • 194-228. Las historias de Grendel llegan a oídos de Beowulf, líder de los gautas y servidor de Hygelac. Quince valerosos guerreros atraviesan el mar con él.
  • 229-319. Un vigía danés acude cuando desembarcan, para saber quiénes son y qué asuntos les traen a la costa. Satisfecho, les conduce hasta el Heorot.
  • 320-398. Wulfgar les pregunta a los extranjeros su procedencia e intenciones. Beowulf solicita audiencia con Hrothgar, y Wulfgar se lo comunica a su señor, aconsejándole que acceda.
  • 399-455. Beowulf ofrece su ayuda, y, orgulloso de sus hazañas pasadas, anuncia que luchará con Grendel en igualdad de condiciones, sin espada ni escudo.
  • 456-498. Hrothgar da la bienvenida a los gautas. Les pide que se sienten y compartan con ellos sus hazañas.
  • 499-528. Unferth, sin embargo, envidioso de la atención recibida por Beowulf, recuerda que éste fue vencido por Breca, cuando ambos disputaban una competición de nado a través del mar (algo que califica de insensatez).
  • 529-606. Beowulf cuenta otra versión de la historia: no era una competición, sino una promesa realizada en la juventud. Ambos nadaron juntos durante cinco días, hasta que la marea les separó. Entonces Beowulf fue arrastrado por un monstruo, al que dio muerte por su espada; a éste le siguieron otros, a los que también eliminó, hasta que finalmente logró alcanzar las costas laponas. Finalmente, el héroe acusa a Unferth de matar a sus hermanos y de no ser tan bravo como se jacta, ya que de serlo hubiera eliminado a Grendel.
  • 607-668. Wealhtheow, esposa de Hrothgar, va pasando la copa para que todos beban, y saluda a Beowulf. El rey encomienda al héroe la defensa del salón, y marcha a descansar con su esposa.
  • 669-709. Beowulf se deshace de sus arreos de guerra, y se tiende para esperar al monstruo. Sus hombres se duermen.
  • 710-836. Grendel llega al Heorot, y devora a uno de los gautas antes de que el resto pueda apercibirse. Beowulf lucha con la criatura, que huye del salón herida de muerte, al haber perdido un brazo. La garra es colgada en el exterior del salón como trofeo.
  • 837-915. Al llegar la mañana, los daneses siguen el rastro de Grendel, averiguando que ha muerto lanzándose a un lago. Durante el regreso, un bardo canta la historia de Sigmund, que además de matar a varios gigantes también eliminó a un dragón. {El resto de relatos épicos atribuyen la muerte del dragón al hijo de Sigmund, Sigurd en Escandinavia (Eddas) o Sigfried en el continente (Cantar de los Nibelungos)}. Por contraposición, se alude a Heremod, prototipo de mal rey.
  • 916-990. Ya en el salón, Hrothgar elogia el valor de Beowulf, considerándole como a un hijo. Éste le refiere su lucha con el monstruo. Unferth guarda silencio, contemplando las afiladas garras de la bestia.
  • 991-1159a. Se organiza una fiesta en el Heorot. Hrothgar otorga diversos regalos a Beowulf y los gautas, y paga el oro por el héroe fallecido. Un bardo ameniza la fiesta cantando la hazaña de Finn. {Es el famoso episodio de Finn (vv. 1067-1159), relacionado con el fragmento de La batalla de Finnsburg}.
  • 1159b-1250. Acabado el canto, Wealhtheow se alegra de la dicha de Hrothgar y, a su vez, entrega regalos a Beowulf. El collar que se encuentra entre estos dones da pie para narrar la muerte de Hygelac en tierras frisonas. Terminado el convite, los daneses vuelven a hacerse cargo del Heorot.
II. La madre de Grendel
  • 1251-1301. La madre de Grendel ataca el palacio. Recupera la garra de su hijo tras dar muerte a un danés, cuyo cuerpo se lleva a su morada.
  • 1302-1396. Hrothgar convoca a Beowulf y se lamenta de la muerte de su vasallo, Aeschere, y describe el paraje habitado por los dos monstruos. El líder gauta le ofrece de nuevo su ayuda.
  • 1397-1491. Daneses y gautas marchan hacia el lago. Al llegar allí encuentran la cabeza de Aeschere, y descubren que muchas sierpes monstruosas llenan las aguas. Beowulf hiere a una con una flecha, y el resto de hombres la rematan y la sacan a la orilla. El líder gauta se coloca cota, yelmo y escudo, y Unferth le presta su espada, Hrunting ("estacón"), reconociendo que su valor es inferior, pues no entrará en las aguas.
  • 1492-1590. Beowulf se sumerge en las aguas y lucha con la madre de Grendel. Encuentra entonces una gruta oculta y continúa allí el combate. La espada no puede dañar a la criatura, así que el héroe lucha primero con sus propias manos, hasta que encuentra una espada forjada por gigantes, tirada en el suelo de la caverna, y logra matar a la bestia. Después busca a Grendel, y decapita su cadáver.
  • 1591-1798. Los daneses, creyendo muerto a Beowulf, regresan a Heorot, pero los gautas permanecen a orillas del lago. Beowulf sale del agua, y marcha con sus hombres hacia el salón. Cuenta la hazaña ante Hrothgar y los suyos, y el rey, en un largo discurso, halaga al extranjero salvador de su pueblo, pero le advierte de que la vejez y la muerte amenazan a todos. Se celebra un nuevo banquete.
  • 1785-1887. A la mañana siguiente, Beowulf y Hrothgar se despiden como aliados.
III. El regreso de Beowulf
  • 1888-1962. Beowulf y los gautas marchan a la costa, cargan el navío y navegan de regreso al hogar. Digresión sobre la reina Thryth, esposada con Offa I de Mercia, con la intención de contrastar con las virtudes de Hygd, esposa de Hygelac.
  • 1963-2151. Beowulf acude a la corte de Hygelac, en Ongentheow, y le relata sus hazañas {incluyendo un pequeño pronóstico de futuras batallas entre los daneses y los hadobardos}.
  • 2152-2199. Beowulf entrega diversos regalos a Hygelac, conseguidos de Hrothgar, y también a Hygd, de parte de Wealhtheow. Su señor le regala a su vez la espada de Hrethel, otorgándole una gran extensión de tierra para que la gobierne bajo su poder.
IV. El dragón
  • 2200-2277. Pasado un tiempo, mueren en la guerra Hygelac, su hijo y su sobrino, y el reino de los gautas recae en Beowulf, quien lo gobierna sabiamente durante cincuenta años. Un vasallo en necesidades encuentra un tesoro custodiado por un dragón (había sido escondido en un túmulo por el último de una estirpe) y se lleva una copa.
  • 2278-2354a. El dragón descubre la violación de su tesoro y reduce a cenizas algunas aldeas y el salón de los gautas. Beowulf decide enfrentarse con la criatura, y manda forjar un escudo de hierro.
  • 2354b-2396. Digresión para explicar la sucesión de Hygelac; las guerras entre gautas y suecos.
  • 2397-2509. Beowulf va en busca del dragón con once vasallos y el autor del robo, llevando la copa arrebatada. Al llegar al lugar, Beowulf se despide de los suyos, recordando su infancia con el rey Hrethel y comparando su pesar con el de éste a la muerte de su hijo mayor, Herebeald (pues no la pudo vengar al ocurrir en un accidente y ser su asesino el hijo mediano, Haethcyn). Pequeña digresión: a la muerte de Hrethel, los gautas y los suecos comienzan a guerrear. Así muere Haethcyn, y el trono pasa a Hygelac; intervención de Beowulf en la guerra.
  • 2472-2601. Beowulf se despide de nuevo, y avanza hacia el dragón. Éste lanza su fuego por las fauces, y el héroe se parapeta tras el escudo, que aguanta por poco la arremetida. Beowulf ataca, pero la espada no es capaz de herir al monstruo, que lo cubre de llamas. Los hombres de Beowulf, salvo uno, huyen al bosque.
  • 2602-2751. Wiglaf lanza furiosas palabras a los otros guerreros y corre en ayuda de Beowulf. Su escudo de madera es destruido por una nueva bocanada de fuego, y él se protege con el de su señor. Éste arremete contra la cabeza del monstruo con su espada, Naegling, pero el arma se rompe. El dragón muerde en el cuello a Beowulf, pero es herido por Wiglaf. Beowulf acuchilla a la bestia en el vientre y la mata. El héroe, sintiéndose morir, le pide a Wiglaf que traiga el tesoro del dragón.
  • 2752-2820. Wiglaf toma parte de los objetos y se los muestra. Muere Beowulf, solicitando que le construyan un túmulo en la cima de los acantilados y entregando sus armas a su fiel vasallo.
  • 2821-2891. Wiglaf acusa de cobardía a los guerreros que no ayudaron a su señor.
  • 2892-3027. Wiglaf envía un mensaje a los que esperan las noticias en su reducto. El mensajero les informa de la muerte de Beowulf y del dragón, y les advierte de que los francos y frisones, y sobre todo los suecos (para los que se reserva una nueva digresión), vendrán a hacer la guerra contra ellos en cuanto lo sepan. Aconseja realizar con premura la pira para Beowulf, y arrojar al fuego todo el oro conseguido.
  • 3028-3135. Los hombres acuden al lugar y ven los cadáveres de Beowulf y del dragón. Con siete guerreros, Wiglaf extrae el resto del tesoro, y los señores de todo el territorio traen leña para la pira.
  • 3136-3182. Funerales de Beowulf y construcción del túmulo, donde se guardan los tesoros del dragón.

Fragmento de Finnesburg

El pequeño fragmento del poema llamado en ocasiones La batalla de Finnesburg está compuesto únicamente por 50 versos, que describen el asedio a la fortaleza de Finn. Se desconoce su fecha de composición, pero si fue parte de un cantar de mayor enjundia (como parece lógico), pudo ser la fuente del pasaje con el mismo tema que aparece en el poema Beowulf, y por tanto lo precedería. Esto, sin embargo, tampoco es muy preciso, pues las fechas que se barajan para el largo poema épico abarcan los años 750-900, e incluso, algún estudioso lo sitúa en el siglo XI.

El breve texto ni siquiera revela la identidad tribal de los implicados. Referencias de otras obras anglosajonas, particularmente Beowulf y el fragmento titulado Deor que aparece en el Libro de Éxeter, nos permiten saber que el episodio narrado pudo ocurrir quizá durante las migraciones de los frisones (400-800). Es gracias a esto que podemos completar la información de este cantar. Pueden encontrar más información en el ensayo Finn and Hengest del profesor Tolkien.

Los bandos en conflicto son por un lado los mediodaneses skyldingos comandados por Hnaef y su lugarteniente Hengest, y por otro los hombres de Finn, llamados indistintamente jutos o frisones (o bien son confundidos como un mismo pueblo por el poeta, o bien formaban una alianza). Hnaef y Finn están emparentados por Hildebur, hermana del primero y esposa del segundo. Mientras se encuentran en la fortaleza, Hnaef y su mesnada de sesenta hombres son atacados por los hombres de Finn (hemos de entender que se debe a una traición).

El fragmento de La batalla de Finnesburg nos habla de la llegada de los enemigos y de cómo Hnaef alza los ánimos de los suyos. Y sobre todo de cómo defendieron sus puertas durante cinco días.

Por el episodio contenido en el Beowulf (versos 1067-1159) sabemos que al cabo Finn logró tomar el reducto, muriendo su propio hijo y Hnaef. Hengest asume el mando de los daneses y aguanta en el salón, hasta que ambos bandos se ven obligados a un acuerdo: los daneses entrarán al servicio de Finn y vivirán en sus tierras con los mismos derechos que sus antiguos enemigos. Se realiza el ritual de cremación de Hnaef y del hijo de Finn, y observamos el duelo de Hildebur por su hermano y su hijo. Hengest pasa el invierno en Finnesburg, torturado por un conflicto de lealtades: desea vengar a su antiguo señor, pero no puede romper el juramento dado al nuevo. Con el buen tiempo llegan dos de los daneses de Hnaef, Gudlaf y Oslaf (Ordlaf en el fragmento de Finnesburg), que le presentan a Hengest una hermosa espada, incitándole a la venganza. Hengest da muerte a Finn, y los daneses parten a su tierra llevándose a Hildebur.

Literatura anglosajona temprana

La Inglaterra germánica (es decir, la formada por los diferentes reinos creados por anglos, sajones, jutos, pictos y otros pueblos germánicos, desde la caída del Imperio Romano y hasta la conquista normanda del año 1066) será la cuna de los primeros escritos en lengua vernácula. Este simple hecho testimonial dota a la literatura en inglés antiguo de una importancia capital.

El período no está exento de problemas sociales, y a las luchas intestinas entre sus regiones por la preponderancia política se sumaron los motivos religiosos. La progresiva cristianización de esta literatura (iniciada ya en el siglo VI) no eliminó los códigos germánicos de su aristocrática organización social. Al mismo tiempo, los monasterios de Northumbria se convertían en centros de filosofía, retórica y poética y, gracias a figuras como Beda y Alcuino, estas obras llegarán a influir en el desarrollo del esplendor carolingio.

Las obras de esta literatura están algo más alejadas del mundo mágico o mítico si las comparamos con otras poesías de cuño germánico (como los Eddas o El cantar de los Nibelungos). Lo más parecido a una cosmogonía es el relato de los hechos de padres o abuelos de los personajes, como sucede en las sagas, y los personajes no son dioses o héroes semidivinos, sino simples humanos, con sus grandezas y flaquezas. Gracias a esta dimensión humana, una cierta melancolía se apropia en ocasiones de los poemas, particularmente en aquellos momentos en que aparece la dolorosa conciencia sobre la vanidad de la vida o irrumpen la muerte o un destino funesto. Ni siquiera la esperanza en un más allá puede mitigar esta añoranza vital, y lo trágico adquiere tintes épicos al desahogarse, en cierto modo, en el molde de las virtudes caballerescas, el respeto al clan y al señor, la honra de la guerra y la belleza de la valentía.

La entrada del cristianismo no hizo sino reforzar la faceta más religiosa (o espiritual) de la cultura anglosajona, y sirvió de piedra angular para el sincretismo de los códigos éticos germánicos. La figura de Cristo pasará a contemplarse de alguna manera como la de un guerrero terrenal que lucha por el mandato de Dios, un símbolo más alejado de la dimensión humana.

En cuanto al idioma en que aparecen estas obras, el anglosajón o inglés antiguo está formado por diversos dialectos derivados de aquellas lenguas de las regiones germánicas del norte de Europa. Con sus raíces partiendo del tronco indoeuropeo, el anglosajón disponía de un sistema de declinación que no ha alcanzado al inglés moderno, y estructuras gramaticales, sintácticas y ortográficas propias.

Sobre el verso, es importante notar que, a diferencia de la poesía moderna, los poemas germánicos de la época no basaban su construcción en la rima o en el número de sílabas (como la poesía moderna), ni en la cantidad silábica (como el hexámetro clásico), sino en la aliteración: el verso germánico utiliza cuatro sílabas tónicas (dos en cada hemistiquio) con la característica de que el primer sonido de la tercera debe aliterar con el de la primera o la segunda (y preferiblemente con las dos). Como ejemplo, pongamos los versos 4-5 del Beowulf. Sirva también este escaso texto para comprobar la gran diferencia entre esta lengua y la de Chaucer; no digamos ya con la de Shakespeare.
Oft Scyld Scefing sceathena threatum,
monegum maegthum, meodosetla ofteah, 
{Oft Scyld the Scefing from squadroned foes,
from many a tribe, the mead-bench tore,} 
(A menudo Skild, el hijo de Skef, a las escuadras enemigas,
de muchas tribus, los bancos tomaba,)
Las obras también utilizan otros elementos típicos de la épica, como el epíteto, y otros propios de la poesía anglosajona, como los kenningar. Éste es un recurso metafórico que podríamos describir como un epíteto perifrástico que aparece sin su referente: si leemos «el mar, cuenco de olas» estamos ante un epíteto, pero en «discordia de espadas» (para hacer referencia a la guerra) nos encontramos con un kenning.

Otro rasgo de la poesía anglosajona es la figura del scop (traducido al castellano como escopo o escope, según las fuentes). En cierta forma parecido al skald (escaldo), el scop es un aedo o bardo, un depositorio e intérprete de historias que, convenientemente versificadas para su memorización, son transmitidas a la siguiente generación gracias a su trabajo. El rasgo peculiar del scop es su aparición dentro de la propia literatura como consejeros además de cronistas.

Entre las obras que nos han llegado escritas en anglosajón se cuentan sermones y vidas de santos (muy numerosas), traducciones de la Biblia y de obras de los llamados Padres de la Iglesia, crónicas y obras de historia narrativas, obras jurídicas y testamentos, obras prácticas sobre gramática, geografía o medicina, y, lo más importante para nosotros, poemas. Con algunas excepciones, sus autores quedaron anónimos. A continuación aparece una lista con las obras originales más importantes, ordenadas cronológicamente de forma aproximada (en la mayor parte de los casos es muy difícil dar una fecha dentro de un período extenso).
  • Himno de Caedmon, la única obra conservada del primer poeta anglosajón de nombre recordado. Caedmon murió en el año 680.
  • Obras de Beda el Venerable, un monje benedictino que vivió entre 672 y 735.
  • Un pequeño fragmento de La batalla de Finnsburg.
  • Manuscrito Cotton o Códice Nowell, una antología de obras diversas, formado al unirse dos códices diferentes. En el primero aparece la traducción por Alfredo el Grande de los Soliloquios de San Agustín, la traducción del Evangelio de Nicodemo, la obra Salomón y Saturno en prosa y un fragmento de la vida de San Quintín. En el segundo vitelo aparece la vida de San Cristóbal, la fantasiosa descripción Maravillas de Oriente, una traducción de la Carta de Alejandro a Aristóteles, y, sobre todo, Beowulf, el famoso poema épico. Este último, escrito entre los siglos VIII y XI (probablemente, entre 750 y 900).
  • Las obras del Libro de Vercelli, antología que combina prosa (una vida de San Guthlac y veintitrés homilías) y verso (seis poemas, incluyendo dos de Cynewulf). Data del siglo X.
  • Los poemas del Libro de Exeter, una antología donada a la catedral de dicha población en el siglo XI. Contiene obras diversas, incluyendo 95 adivinanzas y algunos poemas elegíacos (incluyendo dos de Cynewulf, como en el caso anterior).
  • El Manuscrito Junius, que contiene una pequeña colección de poemas ilustrados con paráfrasis o versiones del Génesis, el Éxodo y el Libro de Daniel, además de un poema de 729 versos sobre Cristo y Satán.
  • La batalla de Maldon, fragmento de 325 de un poema que narra la batalla del mismo nombre, ocurrida en el año 991. La versión que nos ha llegado debe de ser algo posterior, de finales del siglo XI.
  • Crónica anglosajona, los anales iniciados, probablemente, durante el reino de Alfredo el Grande. El más antiguo parece haberse iniciado en el año 891/2, mientras que en un caso se mantuvieron las actualizaciones hasta el 1154.
  • Durham, breve poema en honor de esta ciudad de Northumbria. Su fecha de composición se situaría poco más tarde del 1100.